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TSJ Madrid, Sala de lo Social, Sentencia 585/2022, 17 Jun. Rec. 417/2022 (LA LEY 117060/2022)

Despido declarado nulo del guionista de RTVE que insertó el rótulo "Leonor se va de España, como su abuelo", - apareció sobreimpreso en pantalla -, en una noticia referida al inicio de los estudios de bachillerato por parte de la Princesa de Asturias en Gales.

Pese a criticar la Sala el carácter simplista, burdo y tendencioso del rótulo, afirma que no transgredió los límites del derecho a la libertad de expresión en su vertiente de libertad periodística, y que, en todo caso, no fue el mensaje de tal gravedad como para justificar el despido disciplinario.

Es cierto que el rótulo equiparaba la salida al extranjero de la Infanta con la de su abuelo, y fue una apostilla claramente inapropiada e impertinente, que lejos de aportar algo a la noticia la enturbió y ensombreció, desviando injustificadamente la atención hacía un aspecto objetivamente lesivo, no de la reputación de la Infanta, sino de la imagen de la familia de la que forma parte, y fue emitido en una televisión pública, pero su significado e impacto deben relativizarse.

Debajo del rótulo había un faldón sobreimpreso con la redacción "la casa Real anuncia que la princesa cursará el bachillerato internacional en Gales", lo que despejaba dudas y permitía diferenciar con nitidez el contenido informativo de la figura retórica.

Añade la Sala que el rótulo en cuestión no contenía ninguna expresión con un significado objetivamente injurioso o vejatorio hacía la Princesa, y su honestidad no quedó realmente en entredicho; no se estima que el rótulo fuera de tal intensidad que pueda ser considerado como una afrenta al honor.

En materia de libertad periodística la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos viene aceptando ciertas dosis de exageración e incluso de provocación.

Además, el programa en el que se insertó el rótulo controvertido no era de carácter informativo, como pudiera ser un telediario, en el que los temas se abordan con el especial rigor que exige su formato; era un magacín matinal con diversidad de contenidos y en una sección dedicada específicamente a la crónica social, caracterizada por un contenido más liviano y un enfoque más distendido de las noticias.

Es relevante también que no consta que RTVE cuente con un protocolo o unas directrices sobre el tratamiento de las noticias que aparecen en los programas o espacios de crónica social y en particular de las referidas a los miembros de la Casa Real. El guionista pertenecía formalmente a la plantilla de otra empresa distinta de RTVE, sólo llevaba cinco meses trabajando y no consta recibiese formación para realizar la labor asignada.

La Sala incluso recuerda el mayor margen de permisibilidad y tolerancia de los ciudadanos y de las instituciones respecto de los comentarios referidos a la Familia Real, por lo que, en definitiva, no puede entenderse que el rótulo fuese una ofensa hacía la Princesa.

Y lo que es más importante, el trabajador ejerció su derecho a la libertad de expresión y no puede ser sancionado por extralimitarse en el ejercicio de un derecho fundamental.

Como corolario, recuerda el TSJ la doctrina sentada por el Tribunal de Derechos Humanos en la sentencia de 29 de febrero de 2000 (asunto Fuentes Bobo c. España), recaída precisamente en un proceso en el que RTVE fue también parte demandada, y en el que el comportamiento del trabajador fue notablemente más grave, entendiéndose entonces que la decisión extintiva no respondía a una «necesidad social imperiosa» y que no existía una relación adecuada y razonable de proporcionalidad entre su despido y la finalidad perseguida de castigar disciplinariamente, pudiendo habérse aplicado una sanción menos severa y más apropiada.

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