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El pasado 14 de octubre, la Oficina General del Registro Civil de Madrid procedió a la primera inscripción, en tiempo real, de la copia electrónica autorizada de un acta de matrimonio celebrado ante notario.

Tras la recepción del documento, con todos sus datos estructurados, se remitirá a la notaría el certificado de matrimonio, que posteriormente el notario hará llegar telemáticamente a la pareja contrayente.

Según destacó la ministra de Justicia, Pilar Llop, al hacer público este hecho, gracias a este procedimiento y a la interoperabilidad ya no será necesario ni gastar papel ni acudir físicamente al Registro Civil registro para inscribir un matrimonio, lo que además supone un ahorro de tiempo y papel que beneficiará a todas aquellas personas que anualmente contraen matrimonio civil en las notarías.

Llop ha puesto en valor el esfuerzo de los notarios y se ha referido al grupo de trabajo que estos tienen con los profesionales del Ministerio de Justicia, «que lleva más de un año trabajando en todas estas interconexiones».

Además, este proyecto en cogobernanza entre el Ministerio de Justicia y la Consejería de Justicia de la Comunidad de Madrid permite la conexión automática a un expediente digital del Registro Civil, eliminando una importante carga de trabajo al personal funcionario gracias a la digitalización del proceso.

La aplicación informática para el desarrollo de este nuevo modelo es DICIREG, un sistema informático común para todas las oficinas del Registro Civil e interoperable con otros organismos.

Este sistema se irá optimizando de manera progresiva con la finalidad de lograr la integración con los organismos con los que se interactúa, como las notarías, los juzgados o los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Además, este sistema de interconexión se extenderá a las oficinas generales en las que se ha desplegado el nuevo modelo que están en Madrid, Barcelona, Murcia y Tarragona.

Esta iniciativa se enmarca en el nuevo modelo de Registro Civil que introdujo la Ley 20/211, de 21 de julio, caracterizado por ser público, gratuito, único, basado y centrado en las personas, en el que se practican asientos electrónicos y al que se incorpora los beneficios del uso de las tecnologías de la información y comunicación, la firma y el sello electrónicos.

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